Portada » Blog » Senos »Mamas tuberosas: Cómo identificarlas y qué solución ofrece la cirugía plástica

Muchas mujeres acuden a nuestra clínica en Madrid sintiendo que su pecho tiene una forma “extraña” o poco convencional, sin saber que lo que presentan es una anomalía del desarrollo conocida como mamas tuberosas (o pecho tuberoso).

Esta condición no representa un riesgo para la salud, pero suele generar un fuerte impacto en la autoestima y la imagen corporal. En este artículo, te explicamos cómo reconocerlas y cómo la cirugía plástica puede devolver la armonía a tu silueta

¿Qué son las mamas tuberosas?

Las mamas tuberosas se originan durante la pubertad debido a una anomalía en el tejido mamario. Se forma un “anillo” de tejido fibroso en la base del pecho que impide que este se expanda de forma natural hacia abajo y hacia los lados.

Como resultado, el pecho se ve obligado a crecer hacia adelante, a través de la areola, adoptando una forma de “tubo” o “cono”.

Cómo identificar el pecho tuberoso: Signos clave

Si te miras al espejo, estos son los rasgos más comunes que podrían indicar tuberosidad:

  1. Falta de desarrollo en el polo inferior: El pecho parece no tener volumen en la parte de abajo.

  2. Areolas grandes o herniadas: La glándula tiende a empujar la areola hacia afuera, dándole un aspecto dilatado.

  3. Excesiva separación: Existe una distancia mayor de lo normal entre ambas mamas.

  4. Surco submamario elevado: El pliegue debajo del pecho está más alto de lo habitual.

Los 3 Grados de Tuberosidad

No todos los casos son iguales. La clasificación se basa en la zona de la mama que se ha visto afectada por el anillo fibroso:

  • Grado I: Falta desarrollo en la zona inferior e interna (la más común).

  • Grado II: Falta desarrollo en toda la mitad inferior (interna y externa). La areola suele estar algo descendida.

  • Grado III: Afecta a todos los cuadrantes del pecho. La mama presenta una base muy estrecha y una forma tubular evidente.

La solución definitiva: Cirugía de corrección

A diferencia de un aumento de pecho convencional, la corrección de mamas tuberosas es una cirugía reconstructiva y estética a la vez. No basta con colocar un implante; es necesario “liberar” el tejido.

1. Remodelación de la glándula

El paso más crítico es realizar unas incisiones internas en el tejido fibroso para romper el anillo que impide la expansión del pecho. Esto permite que la glándula se redistribuya y ocupe el espacio inferior.

2. Reducción de la areola

En la mayoría de los casos, realizamos una técnica periareolar para reducir el diámetro de la areola y corregir la herniación, logrando un aspecto más proporcionado.

3. Uso de prótesis o Lipofilling

  • Implantes: Ayudan a dar el volumen que falta, especialmente en el polo inferior. Suelen utilizarse prótesis anatómicas o ergonómicas para un resultado natural.

  • Lipotransferencia: En casos seleccionados, se puede usar grasa de la propia paciente para suavizar los bordes y mejorar la cobertura del tejido

Autora del Post: Pilar de Frutos

Aumento de Pecho

Con más 15 años de experiencia en cirugía plástica y estética y 5.000 intervenciones realizadas, la Doctora Pilar de Frutos es especialista en cirugía mamaria, mama tuberosa, cirugía mamaria secundaria compleja y cirugía del contorno corporal, cirugía intima y rejuvenecimiento facial.