7 complicaciones que pueden surgir tras una bichectomía

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Recientemente se ha “puesto de moda” y todo el mundo habla de las Bolas de Bichat o Bichectomía como el tratamiento estrella utilizado por las celebrities para estilizar el rostro y realzar sus pómulos. Y es que cada vez nos solicitáis más este tipo de intervenciones que aparentemente se realizan de manera rápida y sin apenas postoperatorio,

 

Famosas tales como la norteamericana Kim Kardashian, la top model Bella Hadid o incluso una de nuestras actrices más internacionales, Elsa Pataky, se han sometido a este procedimiento para conseguir un rostro más afinado.

 

Pero, ¿conocemos adecuadamente el tratamiento? En el post de hoy nos vamos a centrar en las posibles complicaciones, sus consecuencias y sobre todo, como prevenirlas.

Partimos de la base de que se trata de una cirugía menor de corta duración, que se realiza habitualmente bajo anestesia local por lo que los riesgos y complicaciones son bajos, pero no inexistentes.

La primera precaución que se debe tomar, y que es decisión del propio paciente, es que el tratamiento debe de ser realizado por un cirujano cualificado y que controle adecuadamente la técnica. Ya que en manos expertas la intervención no debe durar más de 30 minutos.

Como ya hemos adelantado, los riesgos de dicha cirugía son muy bajos, pero debemos de tener en cuenta las posibles complicaciones, la mayoría de ellas evitables si se toman las precauciones adecuadas.

Complicaciones inmediatas

Hematoma Post operatorio

Es un riesgo común a cualquier otra cirugía. En cualquier tipo de intervención puede producirse un sangrado postoperatorio, por eso los cirujanos prestamos especial atención a lo que llamamos hemostasia (coagular todos los vasos y capilares) para minimizar el riesgo de sangrado.

Cuando aparece este tipo de complicación el signo más frecuente es que uno de los lados comience a aumentar de volumen progresivamente en pocas horas o minutos. Debe de ser una diferencia de volumen evidente entre ambos lados y normalmente suele ir acompañado de dolor.

En ocasiones el aumento de volumen de uno o de los dos lados puede deberse únicamente a inflamación, y debe ser el cirujano quien realice el diagnóstico correcto.

Si aun así aparece algún hematoma podemos aplicar presión y frio local, e incluso drenaje si el volumen de hematoma lo requiere.

Sensación de acorchamiento, paresia transitoria o trismus transitorio

La sensación de acorchamiento o adormecimiento e incluso la dificultad en la movilidad de la musculatura de la zona las primeras horas es debido al efecto de la anestesia local. Esta sensación desaparecerá una vez haya pasado el efecto de la anestesia.

En algunos pacientes la sensación de pérdida de sensibilidad (parestesia o disestesia) o de fuerza (paresia) puede prolongarse unos días debido a la irritación, inflamación o tracción de la zona que puede comprimir algunas terminaciones nerviosas,

Igualmente puede aparecer durante uno o dos días lo que denominamos trismus (dificultad para abrir la boca) causada por la irritación y contractura de los músculos masticatorios.

Todas ellas habitualmente son transitorias y  lo habitual es una rápida recuperación sin ningún tipo de secuelas en unos días.

Infección local o absceso

La infección o la aparición de un absceso es una complicación muy poco frecuente pero que es importante prevenir. Realizando la intervención bajo las condiciones adecuadas y unas buenas indicaciones preventivas postquirúrgicas es posible evitar casi por completo el riesgo de infección.

Aún así siempre se realiza un tratamiento profiláctico con antibiótico para evitarla. El tratamiento de una posible infección requerirá de tratamiento antibiótico, antiinflamatorio y en ocasiones drenaje quirúrgico si existe absceso.

Complicaciones a largo plazo:

Resultado discreto

En ocasiones el resultado puede ser menor del esperado o apenas apreciable. Si bien es de esperar que los pacientes con caras más redondas y llenas tengan mayor cantidad de grasa para extraer en su bola de Bichat, por lo que habitualmente el resultado será más notorio que en alguien con una cara delgada y sin apenas grasa facial.

El resultado habitualmente es todavía más notorio según van avanzando los años, ya que durante el envejecimiento vamos perdiendo la grasa facial. Por eso no se recomienda esta tipo de intervenciones en personas de cara delgada o alargada.

Es importante que la cirugía esté bien indicada y que el objetivo del paciente sea realista con el tipo de resultados que podemos conseguir.

Parálisis del nervio facial

Las ramas del nervio facial pueden ser dañadas o incluso seccionadas si no se realiza la técnica adecuada o el profesional no está habituado a realizar dicha técnica.

Ciertamente es una complicación extremadamente rara si se conoce la anatomía facial, ya que la zona donde se está localizada la bola de Bichat está alejada del nervio facial y sus terminaciones y además se encuentra en un compartimento independiente, por lo que es muy complicado lesionar dichos nervios.

Las consecuencias de está parálisis pueden variar desde cambios en la percepción sensitiva (perdida de sensibilidad, dolor crónico, etc) a cambios en la función motora (parálisis).

El diagnóstico temprano de la lesión es primordial para iniciar el tratamiento adecuado e intentar paliar dichas consecuencias. Debemos tener en cuenta que cabe la posibilidad de que las consecuencias sean irreversibles.

La única prevención que podemos realizar al respecto es elegir a un profesional cualificado y que domine la técnica.

Obstrucción del conducto parotídeo

La glándula parótida, que es la encargada de la producción de la mayor parte de nuestra saliva, se comunica con la boca por medio de lo que denominamos conducto de Stenon, que desemboca en la mucosa bucal en una zona cercana a donde hay que realizar la incisión para realizar la bichetomía.

Es fundamental identificar este orificio de drenaje para poder respetarlo, y que además suele ser claramente visible en todos los pacientes.

Las consecuencias de obstruir o lesionar el drenaje de la glándula parótida pueden ser desde la acumulación de saliva en la hemicara correspondiente, una infección o incluso la producción de cálculos en la glándula parótida provocando inflamación y dolor.

Igual que en el caso anterior, la forma de prevenir esta situación es escogiendo a un cirujano con los conocimientos y experiencia adecuados.

Asimetría facial

Casi todas las personas tenemos pequeñas o grandes asimetrías faciales, casi nadie tiene una mitad de la cara perfectamente simétrica a la otra.

Como consecuencia de la intervención podemos mantener o aumentar esas asimetrías que pueden ser debidas a una diferente cicatrización o incluso a la existencia de diferencias en volumen y consistencia de las bolas de Bichat de cada lado.

Espero que os haya sido útil la información detallada acerca de la Bichetomía, que os sirva para aumentar vuestros conocimientos y para que valoréis la importancia de saber escoger a un buen profesional siempre que os queráis someter a un tratamiento médico.

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